Marga García y los márgenes continentales

18.febrero.2019

Mi madre me cuenta que, cuando tenía unos 7 años, pasamos cerca de un centro del Instituto Español de Oceanografía en Murcia. Cuando me dijeron lo que era, se ve que respondí muy seria que algún día trabajaría ahí. Tengo que reconocer que no me acuerdo de eso, pero muchos años después conseguí mi primera beca de formación en el Centro Oceanográfico de Málaga… así que no iba tan desencaminada.

Con aquella bequita, tras acabar mis estudios de Ciencias del Mar en la Universidad de Cádiz, comencé a especializarme en el estudio de la Geología Marina, un tema que me sigue apasionando hasta el día de hoy. Y es mucho decir, porque van ya para 20 años. Ahora trabajo en el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (CSIC-Universidad de Granada), pero desde mis comienzos he enlazado 10 becas y contratos en… 7 instituciones diferentes… 7 ciudades diferentes… 5 países diferentes… Ya veis, no es fácil… pero sigue siendo emocionante (y ahora además hablo idiomas, mira tú qué bien).

Mi trabajo consiste en investigar los procesos sedimentarios y oceanográficos, la morfología y la evolución estratigráfica de los márgenes continentales. Es la zona, muy poco explorada aún, que va desde la costa hasta las cuencas abisales. En los márgenes continentales se produce el transporte sedimentario desde zonas emergidas hasta las profundidades marinas, pero no es un mecanismo sencillo, sino que influyen muchos procesos sedimentarios, oceanográficos, tectónicos… que además han ido cambiando a lo largo del tiempo. Vamos, que no veas el lío. Pues justamente desentrañar esta historia tan compleja es lo que hace apasionante este trabajo.

Además, la investigación que hago requiere hacer muchos viajes, tanto para congresos y reuniones como para obtener datos y muestras en campañas oceanográficas y geofísicas. Y claro, tener la oportunidad de trabajar en lugares como la Antártida le da mil puntos extra de emoción, interés, y ¿por qué no decirlo? de diversión. No solo por los lugares, sino por la gente estupenda que te vas encontrando por ahí. Porque para mí, levantarme para hacer el turno de trabajo en un barco, hacerme un café y tomármelo en la cubierta mirando al mar (con suerte, con algún compañero contando chistes al lado) es un privilegio que espero poder seguir disfrutando mucho tiempo. Y desde aquí os animo, si este mundillo os atrae, a que lo probéis… ¡¡engancha!!

Campaña Antártica en el buque Nathaniel B. Palmer (EE.UU.), 2007. ¡La ola de un desprendimiento de hielo del frente de un glaciar subió icebergs a la cubierta!

 

Cortando testigos de sedimento (piston corer) en la campaña MOWER, 2011, en el buque Sarmiento de Gamboa

 

Describiendo testigos de sedimento en el laboratorio

Un proyecto de:
ieo
Con la colaboración de:
FECYT