Jeanne Villepreux

(1794-1871)

Inventó los acuarios para estudiar la fauna marina

Jeanne Villepreux nació en un pequeño pueblo francés en 1794, en plena revolución francesa. Allí aprendió a leer y a escribir de forma autodidacta, antes de marcharse a París, lo que hizo cuando cumplió 18 años. Trabajó de costurera un tiempo hasta que, gracias a un vestido que tejió para una princesa, conoció a un comerciante irlandés con el que se casó y marchó a Sicilia. Fue en esta isla italiana donde despertó su interés por las ciencias naturales. Exploró Sicilia a pie durante años, recolectó conchas, mariposas, fósiles, minerales… y escribió una completa guía sobre la historia natural y cultural de la isla.

Su especial interés y curiosidad por la vida marina le llevó a inventar una de las herramientas más básicas y fundamentales en las ciencias marinas: los acuarios. Y no solo los inventó, sino que encontró algunas de sus mayores utilidades: por un lado, le sirvieron para observar la fauna marina y estudiar su comportamiento; por otro, los utilizó para repoblar peces en ríos donde estos casi habían desaparecido. Así, criaba ejemplares jóvenes en sus acuarios y los liberaba en zonas donde ya no había.

Uno de sus mayores descubrimientos fue demostrar que era falso que el nautilus, un molusco muy parecido a los pulpos pero con caparazón, robaba sus conchas a otros animales, como hacen los cangrejos ermitaños, sino que construía la suya propia. También observó pulpos comunes y demostró que eran capaces de utilizar herramientas, algo que pocos animales –marinos o terrestres– hacen.

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