Iris E. Hendriks: conexiones entre el fondo del mar, la columna de agua y la atmósfera

15.julio.2022

Tal vez parece que me he perdido, una holandesa en Baleares. No ha sido planeado directamente, lo que sí tenía claro es que más o menos desde EGB sabía que quería ser una “óloga”, sobre todo arqueóloga o bióloga. Fue apuntarme a la carrera de biología en Groningen, Países Bajos, y empezar con el club de buceo para darme cuenta que iba a ser bióloga marina. Al principio me gustaba más la ecología y procesos físicos, pero después de un proyecto de final de carrera (que ahora sería un máster) en el Smithsonian Tropical Research Institute en Panamá sobre reclutamiento de juveniles de peces en arrecifes, empecé un proyecto de doctorado sobre reclutamiento de larvas de bivalvos en el NIOO-CEME en Yerseke, ahora parte del NIOZ.

buceo

En Países Bajos no es posible bucear para investigación, por las leyes europeas y los riesgos (mareas, turbidez, temperaturas bajas) asociados. Un curso durante la carrera en STARESO en Corsica, Francia, me había iniciado en el buceo científico, y esta formación, en conjunto con el periodo de Panamá, donde también fui capaz de bucear para el proyecto, me ha marcado mucho. Cuando salió la oportunidad de trabajar en el marco de un proyecto europeo, MarBEF, liderado en general por el instituto donde hacía mi doctorado, pero dentro el workpackage de la Universidad de las Islas Baleares, no dudé. Lo tenía muy claro, era la oportunidad de combinar gestión de proyectos con investigación de campo buceando. Todos nos enfrentamos a este realidad en ciencia: el camino hacia un trabajo académico más o menos estable incluye la movilidad.

Esta movilidad tiene un coste, no solo económico, porque hay que empezar de cero con seguros y alquileres, pero también un coste social. Las parejas no siempre están dispuestas a seguir la vida nómada de una joven científica. Mi plan era muy sencillo: un postdoc de dos años y volver. Y aquí estoy, 18 años más tarde, en la misma isla, como científica titular en IMEDEA-CSIC.

muestreo barco

Con los años, cada vez más, destaca la importancia del cambio climático para nuestro futuro. Por ejemplo, Países Bajos está en su mayoría por debajo del nivel del mar actual. La mitigación del cambio global por el océano como campo de investigación ha salido de manera “natural” para mí. En este momento estoy sobre todo interesada en el papel del mar como sumidero y fuente de gases de efecto invernadero. Desde el papel de comunidades bentónicas, sobre todo de vegetación marina como praderas de fanerógamas por la columna de agua hasta los flujos a la atmósfera.

Espero poder trasmitir mi entusiasmo por este campo de investigación al público, y (jóvenes) cientific@s, ¡es importante ser y seguir siendo optimista!

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