Caty Perales-Raya, investigadora pesquera

Me llamo Caty y recojo el testigo de mi compañera María. Soy bióloga marina e investigadora del IEO, donde trabajo desde hace muchos años, como ella, pero en el Centro Oceanográfico de Canarias. Mi trabajo está relacionado con la investigación de cefalópodos (pulpos, chocos, calamares) y con el seguimiento de pesquerías en Canarias y en África noroccidental.

Divulgar con-ciencia

20.marzo.2019

Me gustaría despedirme del proyecto y del blog compartiendo mi experiencia en divulgación. No siempre fue como el trabajo realizado en el proyecto Oceánicas, buscando huecos para poder entregar a tiempo las entradas del blog, uff… ¡hubo momentos de pánico al ver que no tenía tiempo! Pero a pesar de todo ha sido una experiencia increíble. Me embarqué como bloguera por petición de Oceánicas, ante la necesidad de que alguien tomara el relevo de este blog, iniciado por otra compañera que ya no podía dedicarle tiempo. Accedí porque comparto los objetivos del proyecto y porque me pareció que valía la pena el esfuerzo si contribuía a despertar en alguna chica su vocación científica.

Como os decía, mis guiños a la divulgación científica han estado casi siempre marcados por esa dinámica “a contra reloj” y usando parte del poco tiempo libre que me dejaba la investigación. Y digo poco, porque si pienso en todos los años que estamos los científicos en situación “precaria” con becas, contratos, etc. hay que dedicar siempre esfuerzo a formación y estudio para acceder a cualquier puesto de trabajo que pueda presentarse. Las oposiciones son un extra que debemos afrontar tarde o temprano si queremos optar a un trabajo estable. En esta situación, encontrar tiempo para divulgar es difícil, salvo esfuerzos puntuales para actividades muy concretas.

En mi caso, durante aquella etapa como becaria del IEO, comencé a impartir cursos de biología para buceadores en un centro de deportes marinos del Cabildo de Tenerife. Me gustaba muchísimo, porque podía unir biología marina y buceo. Por aquel entonces compaginando esta actividad con la investigación. Sin embargo, pasados algunos años tuve ocasión de hacer de la divulgación científica parte de mi trabajo ya que me dediqué a ello profesionalmente, impartiendo también cursos y charlas a bordo de cruceros de buceo en arrecifes de coral, escribiendo artículos divulgativos sobre destinos de buceo, sobre comportamiento de especies marinas, etc. Tengo muy buenos recuerdos de esa etapa profesional y poder dedicarme plenamente (o casi) a estas actividades fue una experiencia muy interesante.

Después, cuando me incorporé de nuevo a la carrera científica en el IEO, mi contacto con tareas de divulgación ha vuelto a ser esporádico por falta de tiempo: básicamente alguna charla en ferias, colegios y colaboración con mis compañeros del Centro Oceanográfico de Canarias en las jornadas de puertas abiertas que celebramos anualmente desde 2014. Y por último, Oceánicas… Creo que compaginar ciencia y divulgación es posible aunque requiere esfuerzo casi siempre. En mi opinión, hay una parte de la divulgación que no podrían realizar profesionales de la divulgación, ya que el contacto directo con el público desde nuestros puestos de trabajo (laboratorios, embarcaciones, etc.) y contado por los propios científicos es algo único que, en mi opinión, genera más interés e ilusión en todas las edades.

En definitiva, lo que quería transmitir en este último blog es la importancia de la divulgación científica, no solo por el valor que tiene por sí misma para dar a conocer al público general lo que hacemos, sino como herramienta de concienciación y transformación de la sociedad. Y estos aspectos han sido bandera del proyecto Oceánicas. Por eso no quiero despedirme sin agradecer al equipo de Oceánicas su esfuerzo ¡y la oportunidad de participar en esta bonita experiencia como bloguera!

Estudiantes de visita en los laboratorios del Centro Oceanográfico de Canarias, durante las jornadas de puertas abiertas que celebramos cada año

Un proyecto de:
ieo
Con la colaboración de:
FECYT