Covadonga Orejas, ecóloga marina

Todo el mundo me conoce por Cova, soy madrileña y ecóloga marina. Trabajo en el Instituto Español de Oceanografía desde hace nueve años y mis investigaciones se centran en los animales que viven en los fondos marinos como los corales y las gorgonias

Bosques sumergidos, volcanes submarinos, los polos, anillos de crecimiento… ¡vaya mezcla!

5.octubre.2018

Las oceánicas blogueras nos leemos unas a otras y, claro, mirando las entradas de Raquel, María y Desirée no he podido evitar hacer un “cóctel científico” para tratar de explicaros cómo buena parte de nuestras investigaciones se realizan dentro de un entorno multidisciplinar, es decir que, a menudo, científic@s de diferentes especialidades unimos fuerzas para entender mejor cómo funciona el mar y también como fuente de inspiración para seguir avanzando con preguntas creativas y transgresoras en el avance del conocimiento.

Vais a ver varios ejemplos en las líneas que siguen:

Desirée habla de los volcanes submarinos y hace un guiño a los corales de aguas frías que yo estudio. Y es que, como habréis leído en su blog, esas formaciones geológicas que parecen casi salidas de una película de ciencia ficción también albergan diversas formas de vida, entre ellas algunos de los protagonistas de este blog, “Los bosques animales sumergidos”, como son los corales blancos. En algunas zonas del Atlántico incluso se ha hipotetizado que la presencia de una de las especies de corales blancos más emblemáticas (Lophelia pertusa) está directamente ligada a las emanaciones gaseosas de los fondos marinos. El estudio de estos volcanes es, por tanto, parte importante del estudio de las comunidades de corales profundos.

En la imagen de la izquierda podéis ver un coral blanco y una esponja sobre una roca, a la derecha una gorgonia; ambas imágenes fueron tomadas durante la campaña MEDWAVES (¡de la que os habalré otro día!) en una de las laderas del volcán de fango Gazul, en el golfo de Cádiz.

En la imagen de la izquierda podéis ver un coral blanco y una esponja sobre una roca, a la derecha una gorgonia; ambas imágenes fueron tomadas durante la campaña MEDWAVES (¡de la que os hablaré otro día!) en una de las laderas del volcán de fango Gazul, en el golfo de Cádiz.

Por otro lado, Raquel nos lleva con su blog a las altas latitudes, a las zonas polares, y eso me da pie a ligar también nuestras investigaciones, pues mis primeros pasos en ciencia fueron en la Antártida (justo en la otra punta de la expedición que cuenta Raquel en su blog, pero a bordo del mismo buque de investigación: el Polarstern). En la Antártida, en zonas en las que el hielo está presente cubriendo la superficie del mar casi todo el año, también hay bosques sumergidos… ¡y además impresionantes! Inmensos campos de esponjas, fantásticos jardines de gorgonias,… Todos ellos, a lo largo de miles de años de evolución, se han adaptado a las condiciones extremas que presenta la Antártida. En una próxima entrada os contaré un poco más de estos “bosques”. En cualquier caso, los estudios que los oceanógrafos físicos y químicos desarrollan son básicos para nosotros, pues ellos son los que nos ayudan a entender la dinámica de los océanos que es donde habitan también los bosques sumergidos protagonistas de este blog.

Verónica, una de nuestras jóvenes oceanógrafas analizando muestras de agua. Conocer las características de las masas de agua es fundamental para entender la distribución y la ecología de los bosques sumergidos.

Y, para terminar, quiero ligar los bosques sumergidos con la historia que cuenta María mostrando los anillos de crecimiento de los otolitos de los peces. Y es que esos mismos anillos, que también se ven en los troncos de los árboles de los bosques terrestres como cuenta María, se pueden ver también en los “troncos” de varios de nuestros “árboles animales sumergidos”, en concreto animales tan emblemáticos como el coral rojo, que es una gorgonia, y que presenta este tipo de anillos que permiten estudiar su edad y patrones de crecimiento.

Dos imágenes con los anillos de crecimiento de especímenes de coral rojo que nos han cedido para este blog nuestros amigos y colegas de la Universidad de Pisa (Italia) y del LECOB-CNRS (Francia). Fijaos en las imágenes del blog de María y veréis el asombroso parecido de los anillos de crecimiento de peces, árboles y corales… ¡fascinante!

Como veis, a veces los avances en diferentes disciplinas científicas se pueden aplicar a otras, lo que nos permite abordar nuevos retos desde otras perspectivas y usando otros métodos.

M-é-t-o-d-o… ¡Qué palabra tan importante en investigación… pero eso queda para mi próxima entrada!

¡Hasta pronto!

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